Nacho Vegas: morir o matar

nacho-vegas

El pasado 1 de diciembre se publicó el último disco de NAcho Vegas del que ya hablamos aquí en el post Bambino Vs Nacho Vegas. EL disco, como todos los que ha publicado, nos muestra a un excelente letrista de lo trágico, lo triste, lo oscuro pero con una sinceridad y honradez que hasta da miedo. También el disco confirma que Vegas es un enorme músico que sabe tomar elementos de otros artistas para hacerlos suyos. Él mismo lo reconoce en la entrevista (a la que podeís acceder pinchando aqui) publicada en El Periódico este sábado, al decir que “Si ha salido más variado [el disco] es por la influencia de los discos que hice con Enrique (Bunbury) y Cristina (Rosenvinge)” .

Y la verdad es que el guiño a Bunbury y su gusto por la música mexicana es obvio en “En lugar del Amor” y a la presencia de Rosenvinge se hace patente en “Lole y Bolan (un amor teórico). Otro punto a destacar es la presencia de los teclados a cargo de Abraham Boba que son casi omnipresente en todo el disco pero quizás, el tema más protagonismo cobran en el primer tema “Dry Martini S.A” , una autentica joya.

Pero para nosotros la canción que rompe en el disco es la seminal “Morir o Matar”. Y es que para Nacho, tanto en la vida como en la muerte, tanto en el amor como en el odio siempre hay una parte que sufre y otra que, si no llega a disfrutar, si sale mejor parada que la perdedora.  Pero lo mejor es que la escucheis por vosotros mismos:

Te sentaste justo al borde del sofá
como si algo allí te fuera a morder.
Dijiste: “Hay cosas que tenemos que aprender,
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar.”

Y después se hizo el silencio y el silencio fue a parar
a una especie de pesada y repartida soledad,
y la soledad dio paso a un terror que hacia el final
nos mostró un mundo del que ninguno quisimos hablar.

Y así eran nuestras noches y así era nuestro amor,
comenzaba en el silencio, continuaba en el terror,
y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar
de lo que pudo haber sido y de lo que jamás será,
tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?,
si, en fin, se trata de morir o de matar.

Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.

Conoció a unas cien mujeres y a cincuenta enamoró,
conoció a otros tantos hombres y con tantos se acostó,
y fundió todo el dinero y la gente se cansó
de escuchar noche tras noche la misma triste canción.

Y ahora ve que el universo es un lugar vacío y cruel,
cuando no hay nada mayor que su necesidad en él.
Y encendiendo un cigarillo se comienza a torturar
y habrá cerca alguien gritándole “hágase tu voluntad”
y el “la culpa sólo en parte es mía y en parte lo es de los demás”.
De lo que se trata es de morir o de matar, de morir o matar.

Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo “uno es el asesino y el otro el que va a morir”.
Y salimos de allí y me mirarte asustada y el miedo sonó en tu voz:
“antes de que tú me mates, prefiero matarme yo”.

Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
“Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien”.
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: “Déjame de una vez, déjame de una vez”.

Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
“nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?”

Moriré, moriré, moriré …
moriré, moriré y es lo único que sé.
Moriré, moriré …
moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar
y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás,
pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.

Brutal. Y así once canciones viscerales, íntimas y perfectas en las que Nacho da un paso hacia delante en la carrera por convertirse en unos de los mejores músicos españoles de este comienzo de siglo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s